domingo, 29 de noviembre de 2015

ENTREVISTA A ANTONIO RODRÍGUEZ ALMODÓVAR. ¡IMPRESCINDIBLE!

"La mente infantil pide conflicto y el cuento no traumatiza: prepara para la vida"

El catedrático de Lengua y Literatura Antonio Rguez. Almodóvar, autor de más de medio centenar de libros, Rodríguez Almodóvar desarrolla una destacada labor de recuperación de los cuentos populares españoles. Una de sus colecciones, reeditada desde 1985, ya ha alcanzado los cinco millones de ejemplares. Ayer participó en unas jornadas internacionales sobre Literatura Infantil y Juvenil y volvió a reivindicar la importancia de un tipo de narración que ha sido "esencial" para la humanidad durante siglos.
-Usted defiende los valores pedagógicos del cuento popular, pero en los últimos tiempos surgen voces críticas por entender que transmiten estereotipos sexistas o ser demasiado dramáticos para los niños.
-No estoy de acuerdo. Todo depende de la versión de la que estemos hablando. Siempre trato de recuperar las orales porque son de verdad las que encerraban más valores. Si a La Bella Durmiente le sacamos la segunda parte queda en un cuento un poco tonto de una princesa condenada a dormir que solo despierta por el beso de un príncipe azul. Pero después ella tiene que salir adelante en medio de enormes dificultades porque él se va a la guerra y debe hacerle frente a una suegra edípica que devora a sus nietos. Dirá la gente que casi es peor (risas). Lo cierto es que hay que partir de una base más sólida para analizar los cuentos. Tienen un valor simbólico y de lo que se cuenta representan otra cosa: el mal, el daño gratuito, la desprotección de los niños... El contraste mental entre lo que el niño escucha y lo que vive es lo realmente importante porque se siente protegido por su familia y refuerza su posición en el mundo. Todo esto es un mecanismo simbólico de la mente sobre el que se han hecho muchos estudios comparativos.
-¿Se otorga a los niños menos capacidad para diferenciar la vida real de la ficticia por esa visión de lo políticamente correcto que hoy invade todos los ámbitos?
-Hansel y Gretel, que era muy conocido como Periquín y Periquina en las tertulias hogareñas y campesinas españolas antes de que se rompiese la cadena oral, transmite que alguna vez tendrás que abandonar el hogar y más vale que sepas que la vida es un camino arduo y difícil. Pero también que tú puedes hacerlo. Es un mensaje simbólico que hace que el niño se prepare para la aventura de la vida y no crea que todo será un camino de rosas.
-Es uno de los problemas de la sociedad actual, los niños viven en una burbuja hasta adultos.
-Y entonces el encuentro con la vida es un encontronazo, un choque brutal. Sentirse de pronto en el bosque de la vida sin tener absolutamente ningún recurso para salir adelante es mucho peor que escuchar un cuento.
-¿Hay lugar para el cuento en un mundo digital como el de hoy?
-Yo creo que sí. El problema de las versiones digitales es que simplifican demasiado las historias. La estructura narrativa debe incluir un conflicto inicial importante, un desarrollo en forma de intriga y un final coherente. Esto es lo que hace que una historia, además de darle al niño una visión del mundo, le ayude a construir su estructura mental. Lo más importante de los cuentos es que su estructura interna ayuda a construir el andamiaje mental. Esto es lo esencial, incluso por encima de los valores que tienen. Machado, uno de mis autores predilectos, decía que lo importante es formar bien las entendederas.
-De ahí la importancia de que los cuentos estén en casa y en el colegio.
-Claro, y que los maestros los cuenten con cariño porque el valor afectivo es importantísimo para fijar bien la historia y que la mente se sienta reconfortada. Lo políticamente correcto ha hecho estragos y ha obligado a las editoriales a publicar cuentos mal construidos o bobadas, que de esto hay mucho hoy. Tengo que hacer un elogio de los ilustradores españoles porque hay gente verdaderamente extraordinaria, pero cuando vas a la historia te preguntas cuándo va a pasar algo. No hay derecho. La mente infantil está pidiendo otra cosa, ¡un conflicto! ¿Cómo que se va a traumatizar? Es lo contrario. Sin un referente simbólico para que entiendan por sí mismos que las dificultades están ahí, los niños crecerán entre algodones y pensando que todo es muy fácil. La doctrina no sirve con los niños, sirven los buenos cuentos contados para estimular la comprensión del mundo en todo su rigor.
-Ana María Matute, que le apodó como el tercer hermano Grimm, siempre reivindicó la calidad literaria de los cuentos.
-Sí, además de bien construido, el cuento es bello y hermoso añade un valor importantísimo. El valor estético de la vida y de la vida literaria no se aprende de un día para otro, es una construcción muy paciente hasta que arraiga de verdad el deseo de una buena literatura. Y con historias de tres al cuarto no pasa esto. La literatura infantil y juvenil a veces carece de una crítica seria y también es triste que sea una asignatura optativa en las escuelas de Magisterio. Debería ser una troncal a la que se dedicase el año entero.
-¿Los niños que hoy disfrutan con los cuentos son los lectores del futuro?
-Claro. O los no lectores, porque la afición a leer se desarrolla con buenas historias. Antes había decenas de cuentos en las tertulias hogareñas y cada familia tenía uno predilecto que ayudaba a construir el grupo. Me han dado las gracias muchas veces por recuperar el cuento de su abuelo que no encontraban por ninguna parte y, a continuación, me han dicho que la historia no era así (risas). No despreciemos nunca la inteligencia de los niños, por favor. Necesitan una buena estructuración mental y que ellos mismos interpreten y deduzcan con el tiempo, no hay prisa. La moraleja es innecesaria. Ana María Matute era gran enemiga de las moralejas. Siempre decía que los niños no son tontos. Hay que contar el cuento y ya está. Lo contrario es ofensivo y no valora realmente de lo que el niño es capaz.

FUENTE:
Sandra Penelas
www.laopinioncoruna.es/contraportada/2015/03/07/.../934489.html
·                                
·                                




domingo, 22 de noviembre de 2015

FINALIZA EL PLAZO DE REDACCIÓN INICIAL DE UN LIBRO BLANCO SOBRE LA PROFESIÓN DOCENTE




"El Ministro de Educación ha encargado al catedrático José Antonio Marina la elaboración de un Libro blanco sobre la Profesión Docente. La redacción inicial debe estar terminada a finales de este mes de Noviembre, para que intervenga en el debate educativo de la campaña electoral. Un libro blanco es un documento que de un modo riguroso trata un problema y plantea soluciones para ayudar a la toma de decisiones".

"El Ministro Íñigo Méndez de Vigo anunció hace algunas semanas que José Antonio estará al frente de este proyecto: "Quiero que, con su experiencia, con su bagaje intelectual, con sus conocimientos, tengamos una base para que luego, entre todos, Comunidades Autónomas, todo el cuerpo docente, estudiantes… podamos elaborar ese Libro Blanco que nos sirva para poner pautas para el futuro”.


Más información en el siguiente enlace:

http://www.joseantoniomarina.net/proyecto/libroblancodocente/

lunes, 16 de noviembre de 2015

POR FIN LLEGA AL CINE LA PELI ANIMADA"EL PRINCIPITO"

















ESTRENO DE "EL PRINCIPITO"
Más información en el siguiente enlace:
http://www.universodelibros.com/news-view/el-pasado-viernes-se-estreno-en-espana-la-esperada-pelicula-el-principito


UNA LIBRERÍA SOLIDARIA PARA ENTRAR A CURIOSEAR




El pasado viernes 13 de noviembre se celebró el Día de las Librerías. En Canarias también festejamos este día con actividades variopintas.
Felicitamos a las librerías que aún mantienen abiertas sus puertas y a las que han explorado otros caminos, haciendo uso de toda la creatividad a su alcance, para adaptarse a estos nuevos tiempos y sobrevivir. Adjuntamos dos enlaces: el primero el de la LIBRERÍA SOLICAN, en Padre Anchieta en Santa Cruz y el segundo en relación a la conmemoración de la fecha en las islas.
http://ong-solican.es/
http://www.laopinion.es/cultura/2015/11/13/tenerife-une-celebracion-nacional-v/639206.html




domingo, 8 de noviembre de 2015

LIBRO RECOMENDADO Y ENTREVISTA A SU AUTOR: CÉSAR BONA

«Para muchos padres, si el maestrono sigue el libro en el aula, hace algo extraño»






César Bona (Zaragoza, 1972) se convirtió hace unos meses en el mejor maestro de España al dar a conocer sus proyectos educativos en el aula y ser seleccionado como uno de los 50 mejores maestros del mundo, según el Global Teacher Prize, conocido como Premio Nobel de los profesores.
¿Por qué cuesta tanto que se conozcan los proyectos educativos que funcionan en nuestro país?
—Por la falta de confianza al compartir. También se ha tomado por norma valorar más lo que se hace en otros países. Hay muchos maestros españoles que hacen proyectos muy interesantes y si a ellos les sirven, también serán útiles para otros profesores. Pero son anónimos.
¿De qué depende que se den a conocer?
—La administración debería apoyar la innovación educativa al igual que en la empresa privada es lo primero en lo que se invierte. Falta que estimulen proyectos interesantes. Tendrían que contar más con la opinión de los profesores e incentivar los proyectos que funcionen, pedirles consejo y construir a partir de las necesidades de alguien que está diariamente con los niños. Una opción es reunir a los docentes con proyectos que funcionan y darles un empujón para que tengan visibilidad y puedan aplicarse en otros colegios. Falta decisión. Muchas buenas prácticas quedan escondidas dentro del aula.
¿Qué debe cambiar para que los alumnos tengan mejores resultados?
—La formación del profesorado. En su programa, por ejemplo, hay un cuatrimestre de sintaxis. Si se sustituyera por enseñar a los futuros maestros a hablar en público, estimular su creatividad o saber gestionar emociones sería mucho más provechoso para todos. También es un error el salto que hay entre Infantil, Primaria y Secundaria. Parecen mundos distintos. En Infantil los niños aprenden jugando, se mueven, hacen las asambleas, cantan. En Primaria están todos sentados, tienen que aprender a escribir, leer... En secundaria deben saber los pronombres, análisis de oraciones. En mi opinión, muchos profesores que dan clases en la universidad para preparar a los docentes deberían pasar también un tiempo en los colegios y analizar el día a día.
¿Les cuesta a los padres asimilar fórmulas de aprendizaje distintas a las que ellos utilizaron en su época?
—El libro de texto es una herramienta clave, pero durante años ha sido la única. Podemos utilizarlo, pero no es la guía a seguir en exclusiva. Para muchos padres, si te sales de ahí, ya estás haciendo algo extraño. Hay estudios por proyectos maravillosos con los que los niños aprenden mucho sobre la vida y que no están en los libros. La educación se ha visto como un producto envasado en inglés, lengua... y eso no es la vida. Se le olvida a muchos padres y también a algunos maestros.
¿Cómo debe ser la radiografía del profesor en la actualidad?
—Debe ser "oreja" para saber escuchar a los alumnos y a los padres. Es importante que conecte con los niños para saber cómo se sienten y viven en cada momento. También debe hacer de la escuela un lugar donde les apetezca ir porque si a un adulto no le gusta su trabajo se cambia a otro, pero los niños no tienen esa opción por ellos mismos. Si se sienten a gusto es más fácil que el conocimiento fluya.
¿Se sigue dotando a la nota de excesiva importancia?
—La inercia es que prime más la evaluación y no que los niños aprendan. Es un grave error. Parece que la nota es lo único que prima, y es importante porque sino no sabemos si el alumno mejora o no, pero no puede servir como meta. Muchos padres dicen a sus hijos "has sacado un ocho y fulanito un 9". Lo que hay que hacer es educarles, no para ser mejor que el de al lado, sino mejor de lo que eran antes. Hay que enseñar a los niños a aprender, no para aprobar un examen.
Entonces, ¿una de las claves es que los docentes motiven a los niños para aprender?
—Efectivamente. Es una de las cuestiones que se nos olvidan. Nuestro fin es invitarles a que aprendan y, sin embargo, nos empeñamos en no hacerlo. Si les estimulamos la curiosidad por las cosas serán máquinas de descubrir durante mucho tiempo. La gente no deja de aprender porque se haga mayor, sino porque deja de sentir curiosidad por lo que les rodea.
¿Qué papel juega en todo esto la memorización de contenidos?
—No es un error, también es importante porque hay que saber usar la mente para guardar datos.
¿Qué opina del papel de las tecnologías en el aula?
—Hay gente que piensa que usar la pizarra digital no es correcto. La tecnología es una herramienta más, e igual que el libro, hay que saber usarla y aprovecharla. Los niños están todo el día rodeados de tecnología. ¿Se la vamos a quitar? Se les puede estimular la curiosidad fomentando que investiguen en internet información y que sepan buscar fuentes. Lo importante es saber utilizarlas bien. De todas formas, insisto en que antes de que en los libros y tecnologías hay que fijarse en lo que los niños llevan dentro.
A veces parece que la escuela es una burbuja apartada de la vida real. Se sigue diciendo, por ejemplo, que hay que estudiar los determinantes, pero la expresión oral sigue, sin embargo, sin estimularse en los colegios.
¿Es, entonces, una asignatura pendiente?
—Hay alumnos que, como yo cuando era pequeño, no se atreven ni a levantar la mano en clase para dar una respuesta que saben que es la correcta. Necesitan aprender a alejar la timidez, a expresar pensamientos, decir lo que les parece injusto. No entiendo cómo sigue sin estimularse. Yo, todas las tardes de los lunes, las dedico a que los alumnos hablen en público. Se suben a la mesa y tratan temas serios y otros surrealistas. El resultado en un año es impresionante. Imagina si se empezara a trabajar desde primero de Primaria.
¿Y qué opinión tiene sobre mandar deberes a casa?
—Como cada profesor quiere que los alumnos aprendan su asignatura, mandan deberes de cada materia. Los alumnos llegan a casa, meriendan, hacen deberes, cenan y se van a dormir. ¡Hay que pensar que son niños! Yo a su edad, tiraba la mochila al llegar a casa y me iba a hacer cabañas en el río. Usaba la niñez, disfrutaba de mi infancia. Ahora no sucede. ¿Cómo va a ir un niño contento a la escuela si ha estado toda la tarde en la escuela, pero en casa? Debe tener tiempo para jugar. Y para aburrirse porque así empezará a descubrir cosas. Es básico que tengan tiempo para sentirse curiosos. En las clases se debe destinar un tiempo para que hagan sus deberes y si les queda algo que lo terminen en casa. Son niños, no lo podemos olvidar.
¿Cómo debe ser la comunicación de padres y docentes?
—Debe ser muy fluida porque los padres desconocen lo que hay en la escuela. Es difícil que sea diaria, pero la agenda es un elemento esencial y los padres no le prestan mucha atención. Es importante que al profesor se le comunique, incluso, si el niño se siente mal o triste, no todo debe referirse a las materias, y así se podrá entender que si no rinde es por algún motivo. El canal debe estar siempre abierto. Vamos en el mismo camino, no podemos olvidar que debemos comunicarnos e ir juntos. Los padres también deben asumir que el maestro es un profesional y hay que seguir sus consejos. Nosotros también debemos escuchar a los padres y pueden aportar. A veces cuesta convencer a los padres que lo que hacemos es lo mejor para sus hijos.
FUENTE: www.abc.es